La cirrosis hepática representa la etapa final de la lesión hepática crónica, en la que el daño continuo provoca una cicatrización progresiva y la pérdida de la función hepática normal. El manejo de primera línea prioriza la eliminación de la causa de ese daño continuo antes de que surjan complicaciones adicionales.
La estrategia principal se centra en eliminar el factor etiológico responsable de la lesión hepática. Esto es especialmente importante cuando la causa es el consumo de alcohol o la infección crónica por hepatitis viral — las intervenciones dirigidas a estos factores se asocian con un menor riesgo de descompensación y una mejor supervivencia. El protocolo completo detalla la vía clínica específica para cada etiología, incluidos los criterios para iniciar el tratamiento.
DOI: 10.1016/j.jhep.2018.03.024
In patients with decompensated cirrhosis, the aetiological factor, should be removed, particularly alcohol consumption and hepatitis B or C virus infection as this strategy is associated with decreased risk of decompensation and increased survival (II-2,1).
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