El síndrome de poliposis juvenil (SPJ) se caracteriza por la presencia de múltiples pólipos juveniles colorrectales que conllevan un riesgo de complicaciones significativas, como sangrado rectal y anemia. El manejo se centra en la vigilancia endoscópica sistemática y la extirpación de pólipos para prevenir estos desenlaces.
La intervención principal es la polipectomía colonoscópica endoscópica. Los pólipos obtenidos se envían para evaluación histológica. El protocolo completo —incluidos los criterios para priorizar los pólipos, el calendario de vigilancia y la confirmación de los puntos finales— se detalla en el régimen estructurado.
DOI: 10.1097/MPG.0000000000002246