Síndrome del intestino irritable
ICD-10 K58 · ICD-11 DD91.0

Síntomas del SII que Persisten Después de una Dieta Baja en FODMAP — El Siguiente Paso Recomendado

Para los pacientes con síndrome del intestino irritable (SII) cuyos síntomas globales y dolor abdominal no han mejorado de manera adecuada tras completar un programa dietético debidamente supervisado, existe un protocolo farmacológico basado en la evidencia como siguiente paso.

Una dieta baja en FODMAP — implementada como terapia dietética de segunda línea bajo la supervisión de un dietista capacitado, con la reintroducción de los FODMAP según la tolerancia individual — es la intervención previa. Cuando este enfoque no logra una mejora significativa en los síntomas globales del SII y el dolor abdominal, el protocolo descrito aquí queda indicado.

Este protocolo se centra en un neuromodulador del eje intestino-cerebro — una clase farmacológica que actúa sobre el eje intestino-cerebro relevante para el SII. Qué agente específico se selecciona, y en qué circunstancias clínicas se prefiere una alternativa dentro de esta clase, se detalla en el régimen estructurado completo.

Mejoría de los síntomas globales del SII y del dolor abdominal.

Acceso Inmediato a Regímenes Estructurados Basados en la Evidencia

References

Tricyclic antidepressants used as gut-brain neuromodulators are an effective second-line drug for global symptoms and abdominal pain in IBS. They can be initiated in primary or secondary care, but careful explanation as to the rationale for their use is required, and patients should be counselled about their side-effect profile. They should be commenced at a low dose and titrated slowly (recommendation: strong, quality of evidence: moderate).

TCAs should be taken in the evening, before bedtime, due to their sedating effects, and may also improve sleep patterns.

Selective serotonin reuptake inhibitors used as gut-brain neuromodulators may be an effective second-line drug for global symptoms in IBS. As with tricyclic antidepressants, they can be initiated in primary or secondary care, but careful explanation as to the rationale for their use is required, and patients should be counselled about their side-effect profile (recommendation: weak, quality of evidence: low).

DOI: 10.1136/gutjnl-2021-324598

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