Este protocolo se aplica a pacientes con cáncer de mama inflamatorio en quienes el tratamiento sistémico preoperatorio (neoadyuvante) inicial no ha producido una respuesta suficiente — específicamente, cuando la reducción del tumor intramamario y la regresión de la afectación cutánea característica no se han conseguido en un grado que permita el manejo quirúrgico.
La línea de tratamiento previa fue un régimen preoperatorio basado en antraciclinas, administrado con o sin taxanos. En la enfermedad HER2 positiva se incluyó trastuzumab, y puede haberse administrado un régimen que contenía pertuzumab en el contexto preoperatorio.
Los objetivos que no se alcanzaron: reducción suficiente del tumor intramamario y regresión del eritema cutáneo mamario, el edema y la piel de naranja para posibilitar el manejo quirúrgico.
Tras una respuesta inadecuada al tratamiento preoperatorio inicial, el enfoque consiste en quimioterapia citotóxica adicional y/o radioterapia preoperatoria con el objetivo de lograr respuesta y operabilidad.
El objetivo principal es conseguir una respuesta tumoral que haga operable el tumor mamario. La evaluación de la respuesta requiere exploración física combinada con estudios de imagen que resultaron patológicos en la estadificación inicial.