Cuando el ictus isquémico agudo se complica con una emergencia hipertensiva en un paciente candidato a — o que ya ha recibido — terapia de reperfusión (trombólisis intravenosa o trombectomía mecánica), el manejo de la presión arterial se convierte en una prioridad clínica urgente con umbrales y requisitos de tiempo específicos.
Este protocolo aborda a los pacientes con ictus isquémico agudo que son candidatos a, o están siendo tratados con, terapia de reperfusión — ya sea trombólisis intravenosa o trombectomía mecánica. En este contexto, la presión arterial elevada debe manejarse siguiendo un enfoque estructurado que tenga en cuenta el procedimiento de reperfusión en sí mismo y la ventana crítica posterior al tratamiento.
El manejo se centra en una reducción controlada y cuidadosa de la presión arterial, con el momento y el objetivo de la reducción de PA diferenciados entre la fase preprocedimiento (antes de la trombólisis) y el período de mantenimiento postratamiento. El enfoque para los pacientes sometidos a trombólisis intravenosa se diferencia específicamente de la guía general de terapia de reperfusión.
DOI: 10.1093/eurheartj/ehae178