El estado hiperosmolar hiperglucémico (EHH) es una complicación aguda grave caracterizada por deshidratación extrema, glucemia marcadamente elevada y alta osmolalidad sérica. Requiere una intervención de primera línea rápida y estructurada para prevenir complicaciones neurológicas y otras potencialmente mortales.
El protocolo aborda el manejo inicial, incluidos los riesgos de una corrección demasiado rápida de líquidos o electrólitos, la necesidad de tromboprofilaxis sostenida durante toda la hospitalización y los cuidados protectores de la piel y los pies en riesgo.
El protocolo se basa en un régimen estructurado de reposición hídrica intravenosa, con ajustes de velocidad específicos, manejo de electrólitos y medidas de soporte adicionales detalladas en su totalidad.