La hipercalcemia requiere una intervención farmacológica inmediata para reducir los niveles de calcio sérico. Este protocolo cubre el manejo de primera línea, incluidas las consideraciones de dosis para pacientes con insuficiencia renal.
El manejo de primera línea se centra en la terapia con bisfosfonatos intravenosos, con el agente específico y la velocidad de administración determinados por factores clínicos, incluidos la gravedad y la función renal.
Se espera que el calcio sérico alcance su nadir a los 2–4 días tras el inicio del tratamiento.