Una proporción significativa de pacientes con hernia de disco lumbar no logra un alivio adecuado del dolor ni una recuperación funcional mediante el tratamiento conservador de primera línea. Cuando la terapia conservadora se ha administrado durante un período razonable — habitualmente alrededor de tres meses — sin alcanzar los objetivos de alivio del dolor y mejora de la función física, la situación clínica requiere un enfoque estructurado de segunda línea.
La atención estándar de primera línea incluye tratamiento conservador: farmacoterapia con AINEs o corticosteroides orales en la fase aguda, agentes para el dolor neuropático y fisioterapia (ejercicio, tracción, ultrasonido), junto con apoyos de estabilización local. El objetivo es el alivio del dolor y la mejora de la función física, siendo posible la reabsorción espontánea de la masa herniada en aproximadamente tres meses. Cuando estos objetivos no se alcanzan, está indicada la escalada terapéutica.
Para los pacientes que no han respondido suficientemente a las medidas conservadoras, el protocolo de segunda línea incluye procedimientos dirigidos que administran agentes directamente en el espacio epidural para el dolor radicular. Existe una opción intradiscal adicional para pacientes que cumplen criterios específicos. La selección completa de agentes, la secuenciación y el algoritmo de decisión clínica se encuentran en el protocolo completo.
El objetivo principal es la mejora del dolor y la calidad de vida (CdV) durante aproximadamente 3–12 meses tras la administración, proporcionando un alivio significativo y sostenido a los pacientes que no se beneficiaron adecuadamente de la terapia conservadora.
DOI: 10.22603/ssrr.2022-0045