El síndrome hepatorrenal que se presenta como lesión renal aguda (HRS-AKI) en pacientes con cirrosis conlleva una alta mortalidad a corto plazo. El manejo adecuado requiere la consideración oportuna de todas las vías terapéuticas disponibles, incluida la evaluación para trasplante.
Este protocolo aborda el HRS-AKI que ocurre en el contexto de la cirrosis, donde tanto la función hepática como la renal deben considerarse conjuntamente al planificar la estrategia de tratamiento.
El manejo definitivo se centra en restaurar la función hepática como objetivo terapéutico último. El protocolo especifica cómo y cuándo debe iniciarse la evaluación para trasplante, y en qué circunstancias resulta relevante un abordaje combinado de órganos.
DOI: 10.1002/hep.31884