La deficiencia de hormona de crecimiento en adultos requiere un enfoque de reemplazo estructurado y continuo. Dado que las características de los pacientes varían considerablemente, el manejo no puede estandarizarse en un esquema fijo único — los factores individuales determinan cómo se introduce y ajusta el tratamiento a lo largo del tiempo.
El reemplazo de hormona de crecimiento constituye la base del manejo. La dosificación es individualizada en lugar de basada en el peso, con la terapia iniciada a dosis baja y posteriormente titulada. La edad, el sexo y el estado estrogénico se encuentran entre los factores que determinan cómo se estructura el régimen para cada paciente.
El objetivo bioquímico principal es un nivel de IGF-I dentro del rango de referencia ajustado por edad, junto con una respuesta clínica adecuada y la ausencia de efectos secundarios significativos. La respuesta se reevalúa a intervalos regulares durante la titulación de la dosis.
DOI: 10.1210/jc.2011-0179