En la enfermedad de Graves, el tratamiento inicial tiene como objetivo la normalización de los niveles de hormonas tiroideas. Cuando la terapia antitiroidea de primera línea con Metimazol (MMI) no logra la respuesta bioquímica esperada, está indicado un protocolo estructurado de siguiente línea.
La línea previa — Metimazol (MMI) — tenía como objetivo alcanzar el eutiroidismo bioquímico: normalización de la T4 libre sérica y la T3 total o libre, reevaluada a intervalos de 2–4 semanas. Cuando estos objetivos no se alcanzan, es apropiado escalar a este enfoque de siguiente línea.
Este protocolo emplea la terapia con yodo radiactivo (RAI) — una intervención tiroidea dirigida, distinta de la terapia antitiroidea farmacológica — con disposiciones adicionales específicas para pacientes con afectación ocular tiroidea activa. El régimen completo, los criterios clínicos y las consideraciones complementarias están disponibles en el protocolo completo.
Inducir hipotiroidismo en el paciente en un período de seis semanas a seis meses.
DOI: 10.1016/j.ecl.2021.12.004.
View source ↗