En la diabetes gestacional (DMG), el manejo inicial se centra en un plan nutricional médico individualizado, actividad física regular de intensidad moderada y un control de peso adecuado. Cuando estas medidas resultan insuficientes para mantener la glucemia dentro del rango requerido, un protocolo de siguiente línea basado en evidencia orienta el manejo posterior.
La terapia médica nutricional (un plan individualizado elaborado con un dietista-nutricionista registrado), la actividad física de al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada y el control de peso constituyen la primera línea de tratamiento. La escalada a terapia farmacológica se indica cuando no se alcanzan los objetivos glucémicos: glucosa plasmática en ayunas igual o superior a 95 mg/dL, glucosa postprandial a la hora igual o superior a 140 mg/dL, o glucosa postprandial a las 2 horas igual o superior a 120 mg/dL.
Cuando las medidas de estilo de vida no alcanzan los objetivos glucémicos, se añade terapia farmacológica. La insulina es el agente farmacológico de primera línea preferido para la DMG; en situaciones seleccionadas en las que la insulina no puede utilizarse de forma segura o eficaz, pueden considerarse agentes farmacológicos orales como alternativa, tras analizar las consideraciones pertinentes.
DOI: 10.2337/dc26-S015