Gangrena gaseosa en la que los organismos causantes son bacterias no clostridiales en lugar de especies de Clostridium. Estas bacterias son capaces de producir gas y desencadenar la misma infección tisular destructiva y potencialmente mortal.
Los organismos implicados incluyen Escherichia coli, especies de Proteus, Pseudomonas aeruginosa, Klebsiella pneumoniae, especies de Enterococcus y especies de Bacteroides.
La gangrena gaseosa se clasifica como clostridial o no clostridial según las bacterias infectantes. El perfil predominantemente aerobio y gramnegativo de los organismos no clostridiales —junto con posibles componentes anaerobios— determina directamente la estrategia terapéutica, que difiere del manejo clostridial clásico.
El manejo requiere un enfoque inmediato y multimodal. El desbridamiento quirúrgico agresivo es la piedra angular, combinado con terapia antibiótica de amplio espectro e intervenciones adyuvantes adicionales destinadas a detener el proceso infeccioso. El régimen completo —incluyendo los agentes específicos, la secuencia y todos los componentes— se encuentra en el protocolo completo.
Detención del proceso infeccioso y limitación de la extensión de la necrosis tisular, con conservación de una extremidad funcional.