La queratitis fúngica es una infección corneal que amenaza la visión y requiere un tratamiento rápido y dirigido. El diagnóstico preciso y la intervención temprana son esenciales para limitar el daño corneal y preservar la visión.
El objetivo principal del tratamiento es la mejoría clínica o la estabilización de la infección corneal, con un seguimiento estrecho hasta alcanzar ese punto final.
Los agentes antifúngicos tópicos constituyen la piedra angular del manejo. El protocolo completo especifica qué agentes utilizar, cómo secuenciarlos y reducirlos gradualmente, cuándo y cómo abordar la presión intraocular elevada concurrente, y cómo manejar cualquier corticosteroide coprescrito — el algoritmo de decisión completo está disponible en el régimen estructurado.
Objetivo: mejoría clínica o estabilización