El trastorno funcional de la vesícula biliar se caracteriza por dolor de tipo biliar recurrente originado en la vesícula biliar sin cálculos ni enfermedad estructural. El establecimiento del diagnóstico requiere una evaluación objetiva de la función vesicular — específicamente, la fracción de vaciado de la vesícula biliar.
Trastorno funcional de la vesícula biliar confirmado con vaciado vesicular anormal documentado (<40%) y ninguna otra afección identificable que explique la fracción de vaciado reducida.
Un procedimiento quirúrgico dirigido a la vesícula biliar es la intervención primaria basada en evidencia para pacientes adecuadamente seleccionados con disfunción vesicular confirmada — el protocolo completo detalla la selección de pacientes y la vía de manejo integral.
Ausencia sostenida del dolor biliar recurrente durante más de 12 meses tras la intervención.
DOI: 10.1053/j.gastro.2005.11.063