El cáncer folicular de tiroides es una neoplasia tiroidea diferenciada en la que la intervención quirúrgica constituye la piedra angular del tratamiento de primera línea. La decisión terapéutica se centra en determinar la extensión adecuada de la cirugía tiroidea en función del estadio tumoral y los factores de riesgo individuales.
La tiroidectomía es el tratamiento quirúrgico estándar. La extensión de la resección varía según las características del tumor; los criterios completos basados en evidencia que determinan qué enfoque quirúrgico está indicado, y lo que debe seguirse a continuación, se describen en el protocolo estructurado.
Una respuesta excelente al tratamiento se define mediante criterios bioquímicos e imagenológicos evaluados tras la finalización del tratamiento, incluidos umbrales específicos de tiroglobulina sérica (Tg) que varían según el enfoque quirúrgico y adyuvante utilizado.