Este protocolo se aplica a lactantes y neonatas femeninas con quiste folicular de ovario cuando el enfoque estándar de primera línea — observación ecográfica seriada tras el nacimiento — no ha dado lugar a la regresión espontánea esperada del quiste.
Lactante o neonata (postnatal) con un quiste ovárico diagnosticado. La regresión espontánea es el curso habitual, generalmente dentro de los primeros 6 meses a 1 año de vida. Este protocolo aborda el subconjunto de casos en los que dicha regresión no se ha producido.
El manejo inicial consiste en monitorización ecográfica seriada (típicamente cada 4–6 semanas) con el objetivo de confirmar la regresión espontánea. Este protocolo se activa cuando ese objetivo no se cumple — el quiste ha persistido o aumentado de tamaño — y se requiere un siguiente paso estructurado.
Cuando un quiste no regresa y continúa creciendo o persistiendo, el protocolo define criterios específicos para determinar cuándo puede ser apropiada una intervención mínimamente invasiva. La preservación del tejido ovárico es un principio fundamental en todo momento. Los criterios completos, los umbrales y el algoritmo de decisión se encuentran en el protocolo completo.
DOI: 10.3390/healthcare13070775