Este protocolo se aplica a pacientes con displasia fibrosa que experimentan dolor óseo sin características neuropáticas — dolor que no se caracteriza por sensaciones de ardor o punzadas. Esa distinción clínica es importante porque el dolor óseo no neuropático sigue una vía de manejo diferenciada.
El paso anterior utilizó pamidronato o zoledronato intravenoso para el dolor óseo moderado a severo persistente. Cuando ese tratamiento no logra alcanzar los objetivos esperados — mejoría en la puntuación EVA del dolor óseo y alivio adecuado del dolor — está indicado un siguiente paso estructurado. Este protocolo define dicho paso.
En esta etapa, el enfoque consiste en cambiar al bisfosfonato intravenoso alternativo: el agente no utilizado en la línea anterior. Antes de hacerlo, se deben considerar causas no óseas del dolor. Los criterios de decisión completos, los umbrales clínicos y la secuencia de manejo completa están disponibles en el protocolo estructurado.
DOI: 10.1186/s13023-019-1102-9