Fractura por fatiga de vértebra
ICD-10 M48.4 · ICD-11 FA72.3

Tratamiento de la fractura por fatiga de vértebra: enfoque conservador de primera línea

Escenario clínico

La fractura por fatiga de la vértebra es una lesión ósea relacionada con el estrés mecánico que se observa con mayor frecuencia en personas activas. La prioridad inmediata es proteger el segmento lesionado mientras se restablece la estabilidad y la movilidad espinal mediante un abordaje estructurado y no quirúrgico.

Enfoque terapéutico

El tratamiento es no quirúrgico. La fase inicial se centra en eliminar el estrés mecánico que impulsa la lesión —mediante la modificación de la actividad y el soporte espinal externo— combinado con un control farmacológico del dolor dirigido cuando sea necesario para facilitar la participación terapéutica temprana.

Una vez controlado el dolor basal, se introduce un programa de fisioterapia graduado y multinivel, que avanza a través de una secuencia definida de fases de estabilización, fortalecimiento y acondicionamiento específico para el deporte. Los criterios completos de progresión, los niveles específicos de ejercicio y el papel del manejo intervencionista adjunto del dolor se detallan en el protocolo completo.

Objetivos del tratamiento

Resolución del dolor lumbar y normalización del rango de movimiento lumbar activo — parámetros evaluados a corto plazo, típicamente dentro de las primeras seis semanas tras la lesión.
Acceso inmediato a regímenes estructurados basados en evidencia
References
DOI: 10.1155/2020/9235958
All patients were treated nonoperatively with prescription for a thoracolumbar orthosis and discontinuation of sporting activity for three months followed by a structured PT program.
At our facility, we work closely with referring physicians who will utilize NSAIDS and, in some cases, spinal injections to reduce pain initially after diagnosis to allow for improved tolerance of therapeutic activity.
There is good evidence for conservative management, including the restriction of activity/sport combined with PT and implementation of external bracing only if symptoms persist.
Eliminating specific movements, actions, or sport activities that provoke pain are the initial steps of treatment strategy.
Resolution of pain and normalized ROM are the initial goals of treatment and are utilized as a benchmark throughout the rehabilitation process to allow for progression of activity.
In the short-term following injury, typically defined as six weeks, the majority of patients with spondylolysis will symptomatically improve, and the majority of athletes return to usual sporting activity.
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