En un subgrupo de pacientes con fiebre mediterránea familiar, la afectación articular crónica se desarrolla como una complicación persistente — distinta del patrón típico de ataques periódicos y que requiere un tratamiento específico más allá del manejo estándar.
Aproximadamente el 5% de los pacientes con FMF desarrollan afectación articular crónica, con mayor frecuencia en forma de espondiloartritis con sacroiliitis y monoartritis o oligoartritis periférica. La terapia estándar con colchicina no siempre resulta eficaz para esta presentación de artritis crónica, y los casos que no responden requieren intervención adicional.
Cuando la artritis crónica persiste en la FMF, el protocolo contempla el uso de agentes terapéuticos adicionales — incluidos fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, inyecciones intraarticulares de corticosteroides o agentes biológicos. Los criterios específicos de selección, la secuencia de tratamiento y los puntos de decisión se detallan en el protocolo completo.