La fiebre mediterránea familiar (FMF) complicada por amiloidosis AA requiere un nivel de control inflamatorio más elevado que la FMF sola. La inflamación sistémica persistente impulsa la deposición continua de amiloide, amenazando la función renal. Cuando el tratamiento estándar de primera línea ya no puede alcanzar los objetivos requeridos, está indicada la escalada terapéutica.
La presencia de amiloidosis AA requiere que el tratamiento de la FMF sea intensificado. Controlar la actividad inflamatoria subyacente es fundamental para frenar la progresión y proteger la función glomerular. La colchicina a dosis máxima tolerada es el primer paso establecido, pero no siempre es suficiente.
Este protocolo se aplica cuando la colchicina a dosis máxima tolerada no ha alcanzado los objetivos requeridos: la proteína SAA no se ha mantenido por debajo de 10 mg/L, y la proteinuria y la filtración glomerular no se han estabilizado ni mejorado. El fracaso en alcanzar estos objetivos inflamatorios y renales es el desencadenante para la escalada.
Cuando la colchicina a dosis máxima tolerada es insuficiente, el protocolo introduce un enfoque biológico que implica terapia anti-IL-1 — el régimen completo, los detalles de coadministración y el cronograma de monitorización se encuentran en el protocolo estructurado.
Los objetivos terapéuticos son mantener la proteína SAA por debajo de 10 mg/L, y una proteinuria y tasa de filtración glomerular estables o en mejoría.
DOI: 10.1136/annrheumdis-2015-208690