El hipertiroidismo facticio requiere un enfoque de doble vertiente: control rápido de los síntomas adrenérgicos en pacientes sintomáticos y terapia farmacológica dirigida para restaurar la bioquímica tiroidea normal.
Los pacientes sintomáticos se tratan con betabloqueadores para controlar las manifestaciones adrenérgicas; los pacientes que no toleran los betabloqueadores tienen opciones farmacológicas alternativas disponibles. Se recomienda un fármaco antitiroideo de primera línea específico para todos los pacientes que requieren intervención farmacológica — el régimen completo, los criterios de selección y el algoritmo de dosificación se encuentran en el protocolo completo.
El objetivo del tratamiento es un estado eutiroideo bioquímico, generalmente alcanzable en un plazo de 4–8 semanas tras el inicio del tratamiento con fármacos antitiroideos, aunque el plazo varía según la gravedad de la enfermedad y el cumplimiento terapéutico.
DOI: 10.1089/thy.2016.0229