Cuando la hipertensión esencial se presenta con una presión arterial superior a 180 mm Hg sistólica y/o 120 mm Hg diastólica junto con evidencia de daño agudo de órgano diana, constituye una emergencia hipertensiva que requiere intervención inmediata a nivel de cuidados intensivos.
Los adultos con presión arterial >180 y/o >120 mm Hg acompañada de signos de daño agudo de órgano diana requieren manejo intrahospitalario inmediato con monitorización hemodinámica continua. La naturaleza del compromiso orgánico orienta la urgencia y la dirección específica del tratamiento.
El manejo requiere ingreso en UCI con monitorización continua de la presión arterial y terapia antihipertensiva parenteral (IV) mediante un agente de acción corta y titulable, seleccionado según la condición subyacente que motiva la emergencia. La elección del agente y la estrategia de reducción de la presión arterial varían en función de si existe o no una condición especialmente indicada.
Los objetivos de reducción están estratificados en el tiempo y son específicos según la condición clínica — con metas diferenciadas en la primera hora y objetivos escalonados durante las siguientes 24–48 horas. El marco completo de objetivos, incluidos los umbrales específicos por condición, está disponible en el protocolo completo.
DOI: 10.1161/CIR.0000000000001356