Este protocolo aborda la perforación esofágica en pacientes donde es factible preservar el esófago nativo. El espectro incluye perforaciones pequeñas y contenidas, así como perforaciones francas que se extienden al mediastino o al espacio pleural.
La perforación franca hacia el mediastino o el espacio pleural requiere intervención endoscópica o quirúrgica. Los avances en tecnologías endoscópicas durante las últimas dos décadas han hecho posible la preservación del esófago nativo en un amplio rango de severidades de perforación, impulsando un cambio hacia enfoques de preservación del órgano.
El manejo se centra en la preservación endoscópica del esófago nativo combinada con el drenaje de cualquier derrame asociado. La estrategia de cierre específica aplicada — y las condiciones bajo las cuales se selecciona cada opción — se detallan en el protocolo estructurado completo.
Objetivo clínico: Cierre completo de la perforación esofágica. Ciertos enfoques endoscópicos han logrado el cierre en un tiempo medio de tan solo 5 días.
DOI: 10.1007/s11605-022-05454-2