Este protocolo se aplica a pacientes con Erisipeloide que no pueden tolerar la penicilina. La intolerancia a la penicilina requiere una estrategia de tratamiento alternativa definida para garantizar el manejo efectivo de esta infección bacteriana de la piel.
Para los pacientes intolerantes a la penicilina, la evidencia respalda el uso de clases específicas de antibióticos alternativos. El protocolo completo define los agentes aplicables, los criterios de selección y el contexto clínico para cada opción.
Cephalosporins, clindamycin, or fluoroquinolones should be effective for those intolerant of penicillin.