Este protocolo aplica cuando la terapia inicial para la epilepsia con mioclonía de párpados no ha alcanzado el objetivo terapéutico requerido y se necesita un enfoque estructurado de segunda línea.
El tratamiento de primera línea para la epilepsia con mioclonía de párpados incluye el ácido valproico como agente preferido, con levetiracetam o lamotrigina como alternativas. El objetivo esperado con la terapia de primera línea es el control de las crisis, siendo el resultado mínimo aceptable la presencia de mioclonía de párpados sin crisis de ausencia ni alteración de la conciencia, siempre que otros tipos de crisis también estén controlados.
Este protocolo de segunda línea está indicado cuando no se alcanza dicho objetivo, es decir, cuando persisten las crisis de ausencia o la alteración de la conciencia, o cuando otras crisis permanecen sin control a pesar del tratamiento de primera línea.
Cuando la terapia de primera línea ha fracasado, se considera un medicamento específico de segunda línea. El régimen estructurado completo —que incluye la selección del agente, los criterios de decisión y la secuenciación clínica— se detalla en el protocolo completo.
DOI: 10.1111/epi.17682