Este protocolo aplica a niños menores de 16 años que presentan epilepsia caracterizada por crisis de ausencia. El inicio y el fin de la alteración de la conciencia ocurren de forma abrupta; los automatismos orales y manuales son frecuentes, mientras que el mioclono de las extremidades es poco común.
Las guías basadas en evidencia recomiendan iniciar monoterapia con un único agente de primera línea de Nivel A como primer paso en el manejo de las crisis de ausencia en este grupo de edad.
La selección específica del agente y el esquema de titulación — incluyendo el régimen completo — se detallan en el protocolo estructurado completo.