La enfermedad por virus del Ébola (EVE) es una enfermedad viral aguda y grave que requiere un manejo estructurado y oportuno. El protocolo de primera línea se centra en controlar los síntomas que favorecen el deterioro temprano: fiebre, dolor y malestar gastrointestinal.
Este protocolo se aplica al manejo de primera línea de la enfermedad por virus del Ébola. Los objetivos sintomáticos clave incluyen fiebre, dolor leve y náuseas con vómitos, abordados mediante un enfoque secuenciado, ajustado por peso y edad, con consideraciones específicas para pacientes con comorbilidades relevantes.
El manejo es sintomático. Se utiliza un agente antipirético/analgésico para la fiebre y el dolor leve, y agentes antieméticos para las náuseas y los vómitos. El protocolo completo especifica qué agentes usar, en qué orden, por qué vía y a qué dosis para adultos y niños, incluidos los ajustes para condiciones subyacentes específicas. Estos detalles se encuentran en el régimen completo.