La mucormicosis diseminada es una infección fúngica invasiva de progresión rápida que requiere intervención quirúrgica y sistémica inmediata y simultánea. La rapidez en el inicio del tratamiento es crítica: este protocolo aborda el manejo de primera línea desde el momento del diagnóstico.
El protocolo contempla el desbridamiento quirúrgico completo temprano combinado con el inicio inmediato de terapia antifúngica sistémica. Un agente antifúngico poliénico es la elección sistémica de primera línea ampliamente recomendada; los antifúngicos azólicos representan alternativas para presentaciones clínicas específicas. En pacientes que logran estabilización de la enfermedad, la reducción escalonada a un agente oral es una opción.
El éxito se define como enfermedad estable o respuesta parcial, con resolución de los signos y síntomas de infección y mejoría radiológica sustancial. Se utiliza imagen semanal para evaluar la respuesta al tratamiento a lo largo de todo el curso terapéutico.