Los pacientes con linfoma difuso de células B grandes (DLBCL) que presentan una recaída tras el tratamiento inicial, o cuya enfermedad es refractaria a la terapia de primera línea, requieren una estrategia de segunda línea diferenciada. El enfoque no es uniforme — depende de manera crítica de cuándo la enfermedad reaparece o deja de responder al tratamiento.
Este protocolo aborda a los pacientes con DLBCL que presentan enfermedad primariamente refractaria o recaída tras el tratamiento inicial. Se consideran dos poblaciones distintas: aquellos con fracaso temprano del tratamiento o progresión de la enfermedad, y aquellos con una recaída tardía — cada una con un pronóstico diferente y una vía terapéutica distinta.
El manejo de segunda línea se estratifica según el momento de la recaída. En pacientes con enfermedad primariamente refractaria o progresión dentro de aproximadamente un año desde el diagnóstico, la inmunoterapia celular dirigida contra CD19 es el enfoque preferido, y la terapia puente se administra habitualmente de forma previa para mantener el control de la enfermedad. En pacientes con recaída tardía, la estrategia cambia a una combinación de quimioinmunoterapia de rescate basada en platino, con el objetivo de obtener una respuesta suficiente antes de proceder a un tratamiento consolidante de alta dosis. La selección completa del régimen, los criterios de secuenciación y las opciones de terapia puente se detallan en el protocolo completo.
Demostrar al menos una respuesta parcial a la terapia de rescate es un requisito previo para que el paciente pueda acceder al tratamiento consolidante de alta dosis. La quimiosensibilidad es un requisito pronóstico establecido en esta etapa.
DOI: 10.1038/s41408-026-01458-2