La parálisis diafragmática puede deteriorar la ventilación hasta un grado que requiere soporte respiratorio activo. La decisión de iniciar el soporte — y la forma que adopta — depende de umbrales fisiológicos medibles específicos alcanzados por el paciente.
El tratamiento se centra en la ventilación no invasiva (VNI), con modos de presión binivel, volumétrico o híbrido disponibles. La selección del modo y los ajustes se adaptan individualmente — el protocolo completo detalla cómo elegir y configurar el enfoque para cada paciente.
DOI: 10.1183/20734735.0218-2024