La gastroenteritis y hepatitis por citomegalovirus (CMV) requiere terapia antiviral oportuna orientada a resolver los signos y síntomas gastrointestinales. Cuando la línea de tratamiento inicial no alcanza este objetivo — o no puede continuarse por toxicidad — se aplica un régimen alternativo definido.
El enfoque de primera línea utiliza ganciclovir, con la opción de transición a valganciclovir una vez que el paciente pueda absorber y tolerar la terapia oral. La escalada está indicada cuando este enfoque no logra la resolución de los signos y síntomas gastrointestinales de la enfermedad por CMV, o cuando la toxicidad limitante del tratamiento impide su continuación.
Cuando el ganciclovir no puede tolerarse o no ha controlado la infección, se dispone de agentes antivirales intravenosos alternativos. El protocolo especifica agentes que requieren soporte de hidratación estructurado antes y después de la infusión, junto con medidas protectoras adicionales. La secuencia completa — incluyendo criterios de selección del agente, programación de la infusión y protocolo de hidratación — se especifica en el régimen estructurado completo.
El objetivo del tratamiento es la resolución de los signos y síntomas gastrointestinales de la enfermedad por CMV. La terapia se continúa durante 21–42 días o hasta que los signos y síntomas se hayan resuelto.