Cuando un cuerpo extraño corneal ocurre en el contexto del uso de lentes de contacto, materia vegetal u orgánica, o un traumatismo por uña, el mecanismo de la lesión modifica el perfil de riesgo clínico e influye directamente en el enfoque terapéutico.
Este protocolo está destinado a pacientes que se presentan con un cuerpo extraño corneal cuyo mecanismo de lesión involucra el uso de lentes de contacto, exposición a materia vegetal u orgánica, o traumatismo por uña. Estos mecanismos conllevan un mayor riesgo de infección por organismos específicos y requieren una profilaxis antibiótica adaptada que va más allá del tratamiento estándar.
El primer paso es la extracción del cuerpo extraño realizada por un oftalmólogo en lámpara de hendidura, independientemente del material o la profundidad. Debido al mecanismo de la lesión, la profilaxis antibiótica dirigida es un componente central del régimen; los agentes específicos, la pauta posológica y las medidas adicionales para el dolor y las complicaciones inflamatorias se detallan en el protocolo completo.
Mejoría sintomática confirmada en el seguimiento a las 24 horas. Las abrasiones corneales en los casos tratados adecuadamente suelen curar en 2 a 3 días.
DOI: 10.1016/j.pop.2015.05.004