La colitis es una de las complicaciones inflamatorias significativas más frecuentes de la enfermedad granulomatosa crónica. Su presentación puede parecerse estrechamente a otras enfermedades inflamatorias intestinales, por lo que su reconocimiento preciso es fundamental para un manejo adecuado.
La colitis asociada a EGC puede diagnosticarse erróneamente como enfermedad de Crohn cuando la diarrea, la pérdida de peso, el retraso del crecimiento y la enfermedad perianal constituyen las manifestaciones iniciales. Identificar el contexto subyacente de EGC es esencial antes de iniciar el tratamiento dirigido.
El objetivo es la inducción y el mantenimiento de la remisión de la colitis. El manejo inicial implica una clase específica de agentes antiinflamatorios — el régimen completo, la selección del fármaco y la dosificación se detallan en el protocolo estructurado.