Este protocolo aborda el manejo de pacientes con cierre angular primario (CAP) o glaucoma primario de ángulo cerrado (GPAC) en quienes se ha realizado una intervención láser o quirúrgica inicial, pero la gonioscopia confirma que el ángulo no se ha abierto de manera adecuada, con ≥180 grados de contacto iridotrabecular persistente.
El paso previo consistió en iridotomía periférica con láser — mediante láser térmico (argón o diodo) y/o Nd:YAG — o, alternativamente, extracción previa del cristalino (facoemulsificación/extracción de cristalino transparente). El objetivo principal de dicha intervención era la confirmación mediante gonioscopia repetida de que el ángulo estaba abierto. Ese objetivo no se alcanzó: persiste un contacto iridotrabecular significativo, lo que hace necesario el siguiente paso en el manejo.
El paciente presenta ≥180 grados de contacto iridotrabecular del ángulo de la cámara anterior, acompañado de sinequias anteriores periféricas (SAP) y/o presión intraocular elevada. La denominación específica depende de si existe neuropatía óptica glaucomatosa: glaucoma primario de ángulo cerrado (GPAC) cuando se confirma la neuropatía óptica, o cierre angular primario (CAP) cuando no está presente.
DOI: 10.1016/j.ophtha.2025.12.030
View source ↗