El síndrome de embolización por colesterol plantea un desafío específico de manejo cuando el paciente también presenta una indicación concurrente e imperiosa de anticoagulación. Este escenario cuenta con orientación clínica directa.
Este protocolo aborda el síndrome de embolización por colesterol (ateroembolia por colesterol) en pacientes que tienen una indicación concurrente y obligatoria de terapia anticoagulante — específicamente fibrilación auricular, una válvula cardíaca protésica mecánica o un trombo intravascular de nueva aparición. El consenso actual apoya continuar la anticoagulación en estos pacientes a pesar del diagnóstico de síndrome de embolización por colesterol.
El objetivo terapéutico principal es la mejoría de la función renal.
DOI: 10.14740/jmc1804w