La coriorretinopatía serosa central (CSC) se maneja inicialmente de forma conservadora. Cuando el enfoque de primera línea no logra la resolución espontánea del líquido subretiniano, está indicada una intervención estructurada de segunda línea.
La estrategia inicial —evitar los factores de riesgo modificables (principalmente el cese o la evitación de corticosteroides), el manejo de la hipertensión arterial sistémica, el estrés psicológico, la apnea obstructiva del sueño y la infección por Helicobacter pylori, y el cese de los inhibidores de la fosfodiesterasa 6— combinada con un período de observación de 3–4 meses, tenía como objetivo la resolución espontánea del líquido subretiniano en un plazo de 3–6 meses. Cuando no se logra este resultado, está justificado el escalamiento a la siguiente línea de tratamiento.
El siguiente paso basado en evidencia implica una intervención fotodinámica dirigida al área afectada. Existe una modalidad alternativa basada en láser para los entornos donde el enfoque principal no esté disponible. Los parámetros completos del protocolo, los criterios de elegibilidad y el algoritmo paso a paso están disponibles a través del enlace a continuación.
Resolución completa del líquido subretiniano en el seguimiento a los 3 meses.