El botulismo en el grupo de edad pediátrica (1–16 años) exige una evaluación clínica rápida y un plan de tratamiento adaptado a la edad. La dosificación de la antitoxina en esta población no es idéntica a la de los adultos — se determina según el peso del niño dentro de un conjunto estructurado de categorías.
Este protocolo cubre a niños de 1 a 16 años que se presentan con botulismo. La dosificación de la antitoxina botulínica en este grupo se basa en el peso, con diez categorías de peso distintas que determinan la proporción de la dosis adulta a administrar.
El régimen combina cuidados de soporte — incluida la intubación y la ventilación mecánica cuando el cuadro clínico lo requiere — con terapia intravenosa de antitoxina dosificada según el peso del niño. El algoritmo de dosificación completo, los umbrales específicos por categoría de peso y la secuencia de manejo están disponibles en el protocolo completo.
El objetivo del tratamiento es que no haya empeoramiento de la parálisis flácida tras la administración de la antitoxina. El deterioro neurológico persistente tras el tratamiento es una señal de que la dosis puede haber sido insuficiente y justifica un seguimiento estrecho y una reevaluación.