La perforación esofágica espontánea (síndrome de Boerhaave) resulta típicamente de un aumento brusco de la presión esofágica —con mayor frecuencia tras un esfuerzo de vómito— y puede progresar rápidamente hacia una emergencia potencialmente mortal. Cuando la presentación incluye inestabilidad hemodinámica, extravasación no contenida de material de contraste o signos sistémicos de sepsis grave, el paciente no cumple los criterios para el manejo no operatorio y requiere intervención quirúrgica urgente.
Perforación esofágica espontánea (Boerhaave) que se presenta con uno o más de los siguientes hallazgos: inestabilidad hemodinámica, extravasación no contenida de material de contraste en las imágenes o signos sistémicos de sepsis grave. Estas características indican que no se cumplen los criterios para el manejo no operatorio y debe procederse a la cirugía.
Cuando la reparación directa del esófago torácico no es factible —debido a la gravedad de la presentación o a la extensión del daño esofágico— la estrategia quirúrgica puede incluir exclusión esofágica, derivación o resección.
DOI: 10.1186/s13017-019-0245-2