Hemorragia hepática mayor derivada de una lesión hepática compleja — una de las situaciones más desafiantes en cirugía de trauma, donde el sangrado persistente exige una escalada estructurada en el manejo.
Este protocolo se aplica cuando la maniobra de Pringle — pinzamiento vascular en el porta hepatis, sección del ligamento, ligadura de vasos sangrantes y conductos biliares lesionados, desbridamiento reseccional del parénquima desvascularizado y taponamiento con epiplón — no ha logrado controlar el sangrado hepático. El objetivo clínico de la hemostasia no se ha alcanzado y se requiere un siguiente paso definido.
Cuando el sangrado persiste a pesar de esas medidas, una intervención dirigida al suministro arterial hepático se encuentra entre las opciones disponibles, con el enfoque preferido dependiendo de las circunstancias clínicas y la experiencia disponible.
Control del sangrado hepático — lograr la hemostasia.
The first step in the management of patients with major hepatic hemorrhage is manual compression.
If bleeding persists despite the above maneuvers, selective hepatic artery ligation can be considered by those experienced in the procedure.
Postoperative angioembolization is a better option when possible.
View source ↗