En la válvula aórtica bicúspide, el patrón de afectación aórtica es determinante. Cuando la aortopatía bicúspide de fenotipo raíz se presenta junto con un diámetro aórtico máximo que alcanza los 50 mm o más, se supera un umbral de intervención específico y el manejo sigue una vía de actuación definida.
La aortopatía bicúspide de fenotipo raíz se identifica cuando el diámetro sinusal supera el diámetro tubular, lo que la distingue de la enfermedad de fenotipo tubular. El umbral de diámetro crítico que desencadena el enfoque recomendado en este fenotipo es un diámetro aórtico máximo de ≥50 mm.
El manejo en este escenario implica una intervención quirúrgica dirigida a la aortopatía. El protocolo completo — que incluye el enfoque procedimental específico, las consideraciones a nivel del paciente y los criterios de decisión — está disponible en el régimen completo.
DOI: 10.1093/eurheartj/ehae179