Los quistes de la glándula de Bartolino se originan por la obstrucción del conducto de dicha glándula y pueden manifestarse con molestias localizadas o inflamación. El tratamiento de primera línea es conservador, con el objetivo de aliviar los síntomas y resolver la infección cuando esté presente.
Las medidas conservadoras constituyen la base del tratamiento inicial, combinando analgesia, aplicación de calor localizado y antibioterapia cuando esté indicada. El régimen estructurado completo — incluyendo la selección específica de antibióticos y la secuencia de intervenciones — está disponible a través del protocolo a continuación.