La ascitis — acumulación de líquido en la cavidad peritoneal — se maneja mediante un enfoque estructurado de primera línea que combina intervención dietética con terapia farmacológica. Ambos componentes trabajan conjuntamente para reducir la retención de líquidos y alcanzar los objetivos clínicos definidos.
El manejo de primera línea de la ascitis comienza con la restricción dietética de sodio junto con un agente diurético — específicamente, un antagonista de la aldosterona como agente único de elección en esta etapa. El protocolo especifica el punto de inicio y la medida en que el diurético puede escalarse, pero esos detalles se encuentran en el régimen completo.
Los objetivos principales son la resolución de la ascitis y el edema asociado. Una vez que el edema se ha resuelto, la tasa de pérdida de peso no debe superar 0,5 kg por día para evitar complicaciones por depleción de líquidos.
DOI: 10.1136/gut.2006.099580