Este protocolo aborda el manejo de un absceso apendicular confirmado en un paciente clínicamente estable sin inestabilidad hemodinámica. La estabilidad en este contexto permite un enfoque gradual y metódico en lugar de una intervención quirúrgica de urgencia.
El paciente se presenta con un absceso apendicular y se encuentra hemodinámicamente estable. El enfoque terapéutico en pacientes estables difiere fundamentalmente del de los pacientes inestables, en quienes se requiere cirugía inmediata. Aquí, la vía conservadora es la consideración principal.
DOI: 10.36346/sarjs.2024.v05i06.001