Para pacientes con espondilitis anquilosante cuyo dolor de espalda y rigidez espinal permanecen sin control tras un ensayo adecuado de primera línea, está indicado un enfoque estructurado de segunda línea. Este protocolo define las condiciones para la escalada y la dirección terapéutica a seguir.
El tratamiento de primera línea comprendió AINE a la dosis máxima tolerada, utilizados de forma continua según se necesitara, junto con educación sobre la espondiloartritis axial, ejercicio regular, fisioterapia y abandono del tabaco. La escalada a este protocolo se desencadena por el fracaso en controlar el dolor de espalda y la rigidez espinal a las 2–4 semanas.
Para pacientes con actividad de la enfermedad persistentemente elevada a pesar de lo anterior, la práctica actual apoya la escalada a una terapia biológica dirigida a una vía inflamatoria específica. También puede considerarse una segunda clase de agente dirigido en casos apropiados. Los criterios completos de selección, la secuencia y los pasos de seguimiento están en el protocolo completo.