Las fracturas de tobillo requieren una evaluación urgente de la intensidad del dolor y la alineación del miembro. El manejo de primera línea aborda la analgesia, la corrección de la deformidad cuando está presente y la estabilización de la fractura.
Este protocolo cubre el abordaje inicial de una fractura de tobillo, incluyendo la valoración del dolor, la decisión sobre la reducción urgente en tobillos con deformidad y la inmovilización adecuada con elevación del miembro.
El manejo se guía por la intensidad del dolor: se utilizan analgésicos orales en presentaciones más leves, mientras que el dolor intenso requiere opciones parenterales. Los tobillos con deformidad clínica precisan intervención urgente antes de la estabilización.
DOI: 10.1177/1750458920988162