El linfoma T angioinmunoblástico (AITL, por sus siglas en inglés) es una neoplasia maligna nodal de células T agresiva. Los resultados con la terapia actual siguen siendo desfavorables, y el tratamiento sistémico de primera línea se inicia en el momento del diagnóstico. Un enfoque estructurado y basado en evidencia orienta el manejo inicial de estos pacientes.
El manejo inicial se centra en un régimen de quimioterapia basado en CHOP. En pacientes respondedores con enfermedad avanzada o de alto riesgo, puede considerarse una estrategia de trasplante consolidativo junto con la quimioterapia — los criterios de elegibilidad completos, la secuenciación y los grados de evidencia se detallan en el protocolo estructurado.
DOI: 10.1016/j.annonc.2025.01.023