Este protocolo abarca la leucemia linfoblástica aguda (LLA) en pacientes cuya enfermedad ha reaparecido tras un período de remisión, o que no ha respondido al tratamiento en absoluto — dos situaciones distintas pero estrechamente relacionadas que requieren un enfoque terapéutico específico.
Algunos pacientes con LLA experimentan una recaída — la enfermedad regresa tras la remisión. En otros, el cáncer no responde al tratamiento y no se alcanza la remisión; esto se clasifica como LLA refractaria.
Ambas presentaciones definen la población de pacientes que aborda este protocolo y orientan las decisiones terapéuticas que se derivan de ellas.
El manejo de la LLA recaída o refractaria se apoya en diversas categorías de intervención, que incluyen regímenes basados en quimioterapia y, dependiendo de las características de la enfermedad y la aptitud del paciente, terapias dirigidas y celulares.