La leucemia linfoblástica aguda (LLA) requiere un tratamiento prolongado y estructurado. Tras la inducción y la consolidación, una fase de mantenimiento dedicada es un componente estándar e imprescindible del manejo, recomendada para todos los pacientes.
El manejo incluye una base de quimioterapia oral continua durante el mantenimiento, complementada con profilaxis periódica dirigida al sistema nervioso central. El régimen completo —incluyendo los agentes específicos, su secuenciación y el marco de duración total— se detalla en el protocolo estructurado a continuación.
DOI: 10.1182/blood.2023023568