La leucemia linfoblástica aguda (LLA) se gestiona mediante un enfoque estructurado y basado en protocolos. El tratamiento de primera línea comienza con una fase preparatoria definida antes de iniciar el curso completo de la terapia.
El protocolo comienza con una prefase que utiliza un corticosteroide, el cual puede administrarse solo o en combinación con uno o más agentes adicionales. Durante esta fase también se incorporan medidas de soporte para gestionar posibles complicaciones. El régimen completo de múltiples pasos — incluidas todas las fases posteriores, los puntos de decisión y los criterios clínicos — está disponible en el protocolo estructurado completo.